EVALUACIÓN Y TRATAMIENTO PSICOLÓGICO DE . . .​

ADICCIONES

Incluimos bajo este término:

 

-Adicciones químicas (alcohol, tabaco, cannabis...)

-Adicciones no químicas (juego, internet, móvil...)

¿Qué es?

Tanto las adicciones químicas como las adicciones no químicas son un patrón desadaptativo de consumo de la sustancia que conlleva un deterioro o malestar clínicamente significativos hasta tal punto, que la persona adicta puede incluso poner en riesgo su salud o bienestar para satisfacer su adicción. Generalmente se da una necesidad de cantidades marcadamente crecientes de la sustancia para conseguir la intoxicación o el efecto deseado, existe un deseo persistente o esfuerzos infructuosos de controlar o interrumpir el consumo de la sustancia y se continúa tomando la sustancia a pesar de tener conciencia de problemas psicológicos o físicos recidivantes o persistentes, que parecen causados o exacerbados por el consumo de la sustancia.

Las adicciones químicas (alcohol, tabaco, cannabis, cocaína, etc.) comportan que una sustancia entre en el cuerpo y modifoque o altere nuestras sinapsis neuronales. Así pues, además de la propia dependencia psicológica, se añade la dependencia física que estas pueden generar.

Las adicciones no químicas (móvil, redes sociales e internet, ludopatía) son de carácter puramente comportamental ya que no hay una sustancia que entre en nuestro cuerpo físicamente y lo desestabilice o entorpezca. No obstante, pese a que no exista esta dependencia física, la dependencia psicológica es igualmente potente y dañina.

La principal sintomatología incluye:

 -Pérdida de autocontrol: no se puede evitar buscar satisfacer tu adicción.

 -Conducta obsesiva: una vez satisfecha tu adicción, comienzas nuevamente el ciclo de búsqueda y satisfacción.

 -Asociación automática: un entorno relacionado con tu adicción dispara automáticamente la necesidad de satisfacerla.

​​​