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  • PSICÓLOGO-GUSTAVO TORRES FERNÁNDEZ

Estrés crónico, menores y desarrollo cerebral.

¿El estrés afecta a niños y niñas menores? Que la población infantil tenga un poco de estrés proporciona una plataforma para el aprendizaje, la adaptación y el manejo de situaciones en el momento y en el periodo adulto cuando hayan crecido.

¿Y encontrarse como menor bajo un estrés crónico o tóxico? El estrés crónico o tóxico como vivir en situación de pobreza, bajo una tutela negligente de los padres y madres (una forma de maltrato psicológico) o sufriendo abuso físico puede tener efectos negativos duraderos en ese/a menor.

Un equipo de investigación de la Universidad de Wisconsin-Madison ha probado recientemente que este tipo de estresores, experimentados a temprana edad, pueden estar mediando en el desarrollo estructural de las áreas del cerebro de aprendizaje, de memoria y del procesamiento de estrés y emociones en los y las menores.


Los resultados de las neuroimágenes fueron que aquellos menores que habían sufrido cualquiera de estos tres tipos de estresores a una corta edad (entre los 2 años y los 4 años) tenían una amígdala más pequeña que quienes no habían sido maltratados. Además, los menores que habían sido abusados físicamente o vivían en situación de pobreza tenían también un menor volumen hipocampal.

¿Qué quiere decir esto? Que lo que le ocurre a un niño o niña cuando tiene 2, 3 ó 4 años es algo que permanecerá y tendrá un impacto duradero. Posiblemente no tenga un recuerdo de las situaciones vividas pero estas habrán causado un indudable cambio estructural cerebral que supondrá un perjuicio para su desarrollo.


Estos cambios pueden ir ligados a un impacto negativo en el comportamiento, la salud, el empleo e incluso la elección de una pareja en el futuro. De hecho, los estresores crónicos o tóxicos a tan corta edad ya han sido ligados a depresión, ansiedad, enfermedades cardíacas y al pobre rendimiento y éxito escolar y laboral.