Se avecina una tormenta… Se atormenta una vecina…

30 Nov 2014

Las tormentas, ese espectáculo de luces y sonido de unas nubes cargadas de agua que invaden el cielo; que iluminan por momentos una noche oscura con sus relámpagos, y que dejan oír sus truenos en cualquier rincón de la ciudad.

 

La belleza de contemplar un rayo cruzar el cielo o verlo caer en algún punto en el horizonte es para algunas personas todo un horror. Tras leer estas palabras sabremos qué atormenta a la vecina esos días que parece que el cielo se va a desprender y caer a plomo sobre nuestras cabezas; esos días que se avecina una tormenta… y se atormenta la vecina.

 

Sabed que un miedo excesivo o irracional a truenos, relámpagos y tempestades -bien sea desencadenado por la presencia de estos o en anticipación a que ocurran- se conoce como astrapofobia, brontofobia, ceraunofobia o tonitrofobia.

 

Pero seguiré con la vecina…

 

Nada más comenzar la tormenta eléctrica se le dispara a nuestra vecina el corazón (taquicardia) por el susto que se lleva con el estallido del trueno. Las reacciones fisiológicas vienen además acompañadas de algunos pensamientos cuya naturaleza será del estilo de “Algo malo va a suceder.” Ejemplo de ello sería “Me va a alcanzar un rayo (y me matará)” o “La casa no va a aguantar semejante aguacero (y se derrumbará)”.

 

*Si únicamente pensara nuestra vecina en ese momento “¡Mira tú qué bien! Esto es fenomenal para el campo.” no habría fobia a estos truenos, relámpagos y tempestades.

 

Estos pensamientos negativos tienen un doble efecto: Primero, disparan nuevas sensaciones que no tenía hasta el momento (sensación de angustia, ahogo o nudo en el estómago, le tiemblan las extremidades, tiene una mayor transpiración, etc.) o generan una mayor intensidad de las reacciones fisiológicas ya disparadas; después, llevan a nuestra vecina a realizar alguna conducta para remediar su angustia.

 

Finalmente, las conductas de escape de nuestra vecina pueden ser tan variopintas como vecinas podamos tener. No obstante, los comportamientos más comunes son: cerrar persianas y ventanas, correr las cortinas y alejarse de las ventanas; acostarse y cubriese por completo con las sábanas/mantas, o poner la TV/radio con el volumen más alto que acostumbra para no oír la lluvia o los truenos.

 

Sabiendo todo esto, la próxima vez que vayamos a salir a la calle y esperando al ascensor oigamos a la atormentada vecina bajar todas las persianas… podemos hacer dos cosas: Volver a casa para coger paraguas y chubasquero o llamar al timbre y decirle que existe una solución.

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