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La vuelta al cole...

23 Aug 2015

 

El final del verano supone comenzar a planificar la vuelta al cole... y esta puede ser muy estresante: Comprar los libros del año lectivo entrante, restablecer el material escolar dañado o agotado (mochila, bolígrafos de todos los colores, lápices, calculadora, etc.), comprar el uniforme escolar o ropa adecuada para ir al colegio, cambiar las horas a las que nos despertaremos...

 

Este estrés no sólo lo cargamos nosotros, sino que también puede afectar al rendimiento de nuestros hijos al realizar un cambio drástico entre el 'no hacer nada' en verano y 'la agotadora vuelta a la rutina'.

 

Por ello, para minimizar el impacto y favorecer una óptima readaptación de tus hijos a la escuela, recomendamos lo siguiente:

 

1º- Al menos una semana antes de empezar, despierta a tus hijos aproximadamente a la hora a la que tendrían que hacerlo cuando estuvieran en el colegio.
¿Se despertarían a las 08:30 para ir al colegio pero en verano se están despertando a las 10:00? Haz que se despierten a las 09:15  siete días antes de empezar las clases y, después de tres días de adaptación a ese horario, cambia la hora a las 08:45.
De esta forma se adaptarán perfectamente al horario cuando realmente toque volver al colegio.

 

2º- También durante la semana anterior- si no se ha hecho en todo el verano- pon a prueba a tu hijo con juegos que le hagan "tirar de su cabeza". Así, cuando sean bombardeados con toda esa información que los profesores dan, no se ahogarán en ella; sus cerebros estarán preparados para los nuevos retos.
Acertar 5 capitales de países de Europa o del mundo seleccionados al azar para ser el dueño del mando de la TV ese día, descubrir un tesoro que hayas escondido en casa siguiendo las pistas de un mapa con problemas matemáticos... ¡Imaginación al poder!

 

3º- "¡A desayunaaaaaaar!" Necesitamos combustible en nuestra cabeza para que pueda funcionar del mismo modo que un coche necesita de la gasolina para poder circular.
Un buen desayuno proporcionará la energía suficiente para poder rendir óptimamente cuando se encuentre tu hijo en el colegio. Eso sí, si bien darle algo para que almuerce no está mal, limitar su desayuno a este almuerzo supondrá que las dos primeras horas de clase esté rindiendo por debajo de la capacidad ideal.

 

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